
Respecto a la inexplicable violencia ejercida por carabineros, de la que fuimos víctimas el pasado 19 de septiembre en nuestra actividad por la No Violencia y una cultura de paz, bautizada por nosotros como Contra-Parada Militar, declaramos públicamente que los policías nos hicieron un gran favor con su irracional forma de actuar, poniendo en evidencia la falsa democracia en la que vivimos actualmente, en donde no se puede manifestar de manera libre un punto de vista sin ser reprimido y acosado por la fuerza.
A pesar de respetar el orden público -llámese cuidado del aseo en el recorrido, deferencia con la gente ajena a la actividad y la no interrupción del flujo normal del tránsito y peatones-, fueron paradójicamente las fuerzas policiales las que interrumpieron la circulación habitual de la esquina de Ahumada con Compañía, a través de sus vehículos y el camión lanza aguas que mojó a transeúntes que nada tenían que ver con el evento.
La opinión pública nos apoyó y lo agradecemos, pues las personas que pasaban por ahí y los distintos medios que cubrieron nuestra acción fueron testigos de la patética y desproporcionada reacción a las ideas que promovemos y que, a nuestro parecer, realzan lo mejor del ser humano.
Carabineros de Chile recibe órdenes del Estado. Ellos no piensan por sí mismos y -en el fondo- es la ley chilena y el mismo Estado el que no permite que los ciudadanos nos manifestemos sin violencia por paseos peatonales y lugares públicos, mostrando de forma grosera su soberbia al tener que pedirle autorización para que un grupo de personas se junte y camine libremente, respetando la libertad de los demás y mostrando –de plano- el miedo que tienen a las ideas ajenas, al mandar a su fuerza pública a callarnos sin ningún motivo que lo justifique.
Es claro que aquí hay un problema de censura ideológica. El 19 de Septiembre nos bombardean con la celebración de las “Glorias del Ejército”, siendo ese asunto lo que el poder quiere que veamos. Pero, ¿qué pasa con los que pensamos distinto?, ¿qué pasa con los que no nos sentimos orgullosos de eso y estamos construyendo una realidad que ayude al desarrollo real de las personas?, ¿dónde está la democracia participativa que nos venden?, ¿quién es el Estado para imponerme sus valores?
Es un hecho que aquí existe censura, ya que las ideas que nosotros promovemos cuestionan no sólo el actuar del aparato estatal, sino además la necesidad de una institución armada que mantenga la paz sostenida a través de la amenaza, el sucio e innecesario negocio de la guerra, el miedo entre países y el desmedido gasto militar, comparándolo con temas verdaderamente urgentes, como el problema histórico de nuestra educación pública y el derecho de todos los chilenos -sin importar su condición- a una entrega de conocimiento de calidad, el casi nulo avance en asuntos de salud digna, el sueldo ético, los derechos civiles, la venta grosera de nuestros recursos naturales a empresas extrajeras, etc.
Nuestro deber es con nuestra conciencia y nuestro derecho la libertad. Nosotros no obedeceremos ninguna ley que nos parezca injusta y coarte la autonomía individual y colectiva de los seres humanos. Seguiremos molestando a los que deciden por nosotros, seguiremos creando acciones que denuncien cualquier tipo de violencia y, como no, seguiremos año tras año realizando la Contra-Parada Militar hasta que se transforme en un hito anual y un espacio para todos los que dirigimos sin miedo nuestras acciones hacia la construcción de una paz firme, duradera y conciente. Lucharemos de manera incesante para ver una sociedad que entienda la paz como la única vía de evolución y como el final de un proceso, no como una utopía inalcanzable.
Nos vemos en las calles.
Atte.
Brigadas de Acción Directa No Violenta (Bria di Novi)